Arquitectura y diseño: La importancia de la luz

Como especialistas en el uso de arquitectura y diseño sabemos que hay un hecho fundamental acerca de la luz: donde no hay luz, no hay belleza. ¡Cuánta razón encierra la frase!
Todo gran diseño o arquitectura no lucirá en todo su esplendor si no se controlan los niveles de iluminación hasta colocarlos en el punto exacto.

En no pocos casos la belleza estética falla o aburre, precisamente, por falta o exceso de iluminación. Lo cual es un indicador ineludible de la importancia de la luz en la arquitectura y diseño.
Es conveniente partir del supuesto de que la luz no solo ilumina el espacio físico que se erige, sino que además y en igual de condiciones, ilumina el concepto creativo en sí.

Es necesario aclarar esta última idea dado su importancia: la luz debe trabajarse desde la propia concepción del proyecto y no como un ajuste final del mismo. Solo con un enfoque general que logre combinar la posición ideal de los objetos con la dirección e intensidad de la luz, se logrará armonizar correctamente.

Como bien sabemos, existen dos tipos de luces: natural y artificial. La luz natural, esa fuente de iluminación proporcionada por el Sol, no siempre es aprovechable. Ello dependerá de disímiles factores, algunos de ellos no manejables por el hombre.
Por otra parte, la luz artificial, si es totalmente controlable por el diseñador, sin embargo es menos económica. Una buena concepción de iluminación tratará de combinar en la medida de lo posible ambas fuentes de luz.

Muchos especialistas coinciden al afirmar que la luz no solo influye en la manera en que los seres humanos percibimos los objetos: tamaños, colores, distancia, etc., sino que además tiene una influencia directa en el estado de ánimo de las personas. Esta posición nos ayudaría a entender por qué el más lujoso hotel nos puede parecer triste o por el contrario una sala de hospital puede darnos aliento y consuelo.

Hay mucha subjetividad en torno al tema de la iluminación en la arquitectura y diseño.
No obstante, sabemos que una buena experiencia visual pasa sin duda por un estudio previo de las condiciones y más tarde por la instalación de la fuente de luz necesaria y justa.

Hay una arista menos abordada de la problemática de la luz en el diseño de espacios y es su relación con la salud. Estudios demuestran que algunas afecciones como la depresión o desorden en el ciclo circadiano, pueden ser causadas por hipersensibilidad a la falta de iluminación.

El rincón azul arquitectura y diseño a tu servicio. Contacta aquí

Imágenes: Pinterest

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *